Últimamente estoy teniendo una crisis, crisis de
entendimiento y no es porque no entienda a mi ser o no entienda a un ser en
concreto, es una crisis de entendimiento humano. Ahora mismo soy una Nietzsche
que piensa que el ser humano tiene que anular todos sus valores para incorporar
otros nuevos y es que no llego a entender cómo culpamos al mundo político de lo
que está pasando cuando somos nosotros mismos quienes lo permitimos.
Pienso, creo, opino y, definitivamente, aseguro que la
sociedad española está marcada por el partidismo (si, partidismo), hemos
adquirido los valores del fútbol para establecerlos en la política. Y no hablo
de un partido de fútbol y de cómo los políticos se echan la pelota los unos a
los otros (que también), trato de manifestar nuestra inconsciente manera de
hacer de un partido político como si de un equipo de fútbol se tratara. Si un
político o partido (o ambos añadiendo “s” final) lo hace mal ¿Por qué, querido
ciudadano, intentas defenderlo cuando está dañando tus derechos e incluso
quitando parte de ellos? NO es una guerra entre ciudadanos, NO es una guerra
entre partidos, ¡Es una pelea contra nosotros mismos!
Nos jugamos nuestros derechos, nuestro dinero y nuestra casa
y ¿Nos empeñamos en defender el nombre y color de un partido al que nosotros
mismos pagamos? ¿Nos empeñamos en darles votos para que luego los usen a su
conveniencia? ¡NO! ¡No puede ser así! Tenemos que ser fuertes, admirarnos y ser
objetivos y decir: “¡Joder! No hacemos nada más que votar a estos dos partidos
y ambos no paran de cagarla, ¡No los voto más!”
Pero no, os empeñáis en darles confianza cuando esa
confianza murió hace mucho tiempo.
Y es en este punto cuando os aconsejo una breve lectura y de
fácil entendimiento: “La transvaloración de todos los valores” de Nietzsche.
Pensad, humanos, pensad…
No hay comentarios:
Publicar un comentario